Devocional: Enero 15 de 2019

Inicia este tiempo dando gracias a Dios y adorándole.

Ahora es el momento para leer la Palabra. Lea lentamente el pasaje bíblico. Pregúntate: ¿Qué dice el texto?

«Jesús y sus compañeros fueron al pueblo de Capernaúm. Cuando llegó el día de descanso, Jesús entró en la sinagoga y comenzó a enseñar. 22 La gente quedó asombrada de su enseñanza, porque lo hacía con verdadera autoridad, algo completamente diferente de lo que hacían los maestros de la ley religiosa. 23 De pronto, un hombre en la sinagoga, que estaba poseído por un espíritu maligno,[a]comenzó a gritar:24 «¿Por qué te entrometes con nosotros, Jesús de Nazaret? ¿Has venido a destruirnos? ¡Yo sé quién eres: el Santo de Dios!». 25 «¡Cállate! —lo interrumpió Jesús y le ordenó—: ¡Sal de este hombre!». 26 En ese mismo momento, el espíritu maligno soltó un alarido, le causó convulsiones al hombre y luego salió de él. 27 El asombro se apoderó de la gente, y todos comenzaron a hablar de lo que había ocurrido. «¿Qué clase de enseñanza nueva es esta? —se preguntaban con emoción—. ¡Tiene tanta autoridad! ¡Hasta los espíritus malignos obedecen sus órdenes!». 28 Las noticias acerca de Jesús corrieron velozmente por toda la región de Galilea» (Mr 1.21-28 NTV).

Ahora saca un tiempo para estudiar el pasaje. Ponte en el lugar de cada personaje. Hágale preguntas al pasaje. Un ejemplo podría ser: ¿Cómo enseñaban los maestros de la ley a diferencia de la enseñanza de Jesús? ¿Qué implicaciones tiene que Jesús expulse demonios?

Medita en el pasaje bíblico. Pregúntate: ¿Qué me dice el texto a mí? Te puede ayudar hacerte las siguientes preguntas: ¿Hay algún mandato para obedecer? ¿Hay algún pecado para confesar? ¿Hay algún ejemplo para seguir? ¿Hay alguna verdad para creer? ¿Hay alguna actitud para cambiar? ¿Hay alguna promesa para apropiarme de ella? Recuerda las otras preguntas que le podemos hacer al texto, las cuales te hemos enseñado en nuestro Redil.

Ahora actúa con base a lo que Dios te ha hablado a través del pasaje. Hay dos preguntas básicas que puedes hacerte: ¿Qué voy a hacer al respecto? ¿Cómo lo voy a hacer? Trata de ser específico.

Ahora, con base a lo que Dios te ha hablado, tenga un tiempo para pedirle perdón al Señor por tus pecados. Mientras oras puedes escuchar esta canción:

Ahora ora al Señor basado en lo que Él te ha hablado en Su Palabra. Puede combinar esta parte escuchando una canción de adoración al Señor:

Ahora saca un tiempo para orar por tus necesidades y las de otros (necesidades espirituales, relacionales, físicas, financieras, materiales…). Puedes usar la canción instrumental que sigue como ayuda en tu adoración.

Termina este tiempo dándole gracias a Dios por este tiempo devocional, y dele toda la honra y gloria que solo Él se merece. Escucha la siguiente canción instrumental mientras tienes este tiempo de adoración.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *