Devocional: Febrero 2 de 2019

Inicia este tiempo dando gracias a Dios y adorándole. Puedes escuchar la siguiente canción mientras oras:

Ahora es el momento para leer la Palabra. Lea lentamente el pasaje bíblico. Pregúntate: ¿Qué dice el texto?

«Luego llegó el tiempo para la ofrenda de purificación, como exigía la ley de Moisés después del nacimiento de un niño; así que sus padres lo llevaron a Jerusalén para presentarlo al Señor. 23 La ley del Señor dice: «Si el primer hijo de una mujer es varón, habrá que dedicarlo al Señor»[a]24 Así que ellos ofrecieron el sacrificio requerido en la ley del Señor, que consistía en «un par de tórtolas o dos pichones de paloma»[b]. 25 En ese tiempo, había en Jerusalén un hombre llamado Simeón. Era justo y devoto, y esperaba con anhelo que llegara el Mesías y rescatara a Israel. El Espíritu Santo estaba sobre él 26 y le había revelado que no moriría sin antes ver al Mesías del Señor. 27 Ese día, el Espíritu lo guió al templo. De manera que, cuando María y José llegaron para presentar al bebé Jesús ante el Señor como exigía la ley, 28 Simeón estaba allí. Tomó al niño en sus brazos y alabó a Dios diciendo:

29 «Señor Soberano, permite ahora que tu siervo muera en paz, como prometiste. 30 He visto tu salvación, 31     la que preparaste para toda la gente. 32 Él es una luz para revelar a Dios a las naciones, ¡y es la gloria de tu pueblo Israel!». 33 Los padres de Jesús estaban asombrados de lo que se decía de él. 34 Entonces Simeón les dio su bendición y le dijo a María, la madre del bebé: «Este niño está destinado a provocar la caída de muchos en Israel, pero también será la alegría de muchos otros. Fue enviado como una señal de Dios, pero muchos se le opondrán.35 Como resultado, saldrán a la luz los pensamientos más profundos de muchos corazones, y una espada atravesará tu propia alma»» (Lc 2.22-40 NTV).

Ahora saca un tiempo para estudiar el pasaje. Ponte en el lugar de cada personaje. Hágale preguntas al pasaje. Un ejemplo podría ser: ¿Por qué Lucas escribió ese pasaje?

Medita en el pasaje bíblico. Pregúntate: ¿Qué me dice el texto a mí? Te puede ayudar hacerte las siguientes preguntas: ¿Hay algún mandato para obedecer? ¿Hay algún pecado para confesar? ¿Hay algún ejemplo para seguir? ¿Hay alguna verdad para creer? ¿Hay alguna actitud para cambiar? ¿Hay alguna promesa para apropiarme de ella? Recuerda las otras preguntas que le podemos hacer al texto, las cuales te hemos enseñado en nuestro Redil.

Ahora actúa con base a lo que Dios te ha hablado a través del pasaje. Hay dos preguntas básicas que puedes hacerte: ¿Qué voy a hacer al respecto? ¿Cómo lo voy a hacer? Trata de ser específico.

Ahora, con base a lo que Dios te ha hablado, tenga un tiempo para pedirle perdón al Señor por tus pecados. Mientras oras puedes escuchar esta canción:

Ahora ora al Señor basado en lo que Él te ha hablado en Su Palabra. Puede combinar esta parte escuchando una canción de adoración al Señor:

Ahora saca un tiempo para orar por tus necesidades y las de otros (necesidades espirituales, relacionales, físicas, financieras, materiales…). Puedes usar la canción instrumental que sigue como ayuda en tu adoración.

Termina este tiempo dándole gracias a Dios por este tiempo devocional, y dele toda la honra y gloria que solo Él se merece. Escucha la siguiente canción instrumental mientras tienes este tiempo de adoración.

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