Devocional: Junio 29 de 2019

Inicia este tiempo dando gracias a Dios y adorándole. Puedes escuchar la siguiente canción mientras oras:

Es el momento para leer la Palabra. Lee lentamente el pasaje bíblico. Pregúntate: ¿Qué dice el texto?

«Cuando Jesús llegó a la región de Cesarea de Filipo, les preguntó a sus discípulos: —¿Quién dice la gente que es el Hijo del Hombre?[a14 —Bueno —contestaron—, algunos dicen Juan el Bautista, otros dicen Elías, y otros dicen Jeremías o algún otro profeta. 15 Entonces les preguntó: —Y ustedes, ¿quién dicen que soy? 16 Simón Pedro contestó: —Tú eres el Mesías,[b] el Hijo del Dios viviente. 17 Jesús respondió: —Bendito eres, Simón hijo de Juan,[c] porque mi Padre que está en el cielo te lo ha revelado. No lo aprendiste de ningún ser humano.18 Ahora te digo que tú eres Pedro (que significa “roca”),[d] y sobre esta roca edificaré mi iglesia, y el poder de la muerte no la conquistará.[e] 19 Y te daré las llaves del reino del cielo. Todo lo que prohíbas[f] en la tierra será prohibido en el cielo, y todo lo que permitas[g] en la tierra será permitido en el cielo. 20 Luego advirtió severamente a los discípulos que no le contaran a nadie que él era el Mesías. 21 A partir de entonces, Jesús[h] empezó a decir claramente a sus discípulos que era necesario que fuera a Jerusalén, y que sufriría muchas cosas terribles a manos de los ancianos, de los principales sacerdotes y de los maestros de la ley religiosa. Lo matarían, pero al tercer día resucitaría. 22 Entonces Pedro lo llevó aparte y comenzó a reprenderlo[i] por decir semejantes cosas. —¡Dios nos libre, Señor! —dijo—. Eso jamás te sucederá a ti. 23 Jesús se dirigió a Pedro y le dijo: —¡Aléjate de mí, Satanás! Representas una trampa peligrosa para mí. Ves las cosas solamente desde el punto de vista humano, no desde el punto de vista de Dios» (Mt 16.13-23 NTV).

Estudia el pasaje. Ponte en el lugar de cada personaje. Hazle preguntas al pasaje. Un ejemplo podría ser: ¿Qué punto ha llamado más mi atención? ¿Y por qué?

Medita en el pasaje bíblico. Pregúntate: ¿Qué me dice el texto a mí? Te puede ayudar hacerte las siguientes preguntas: ¿Hay algún mandato para obedecer? ¿Hay algún pecado para confesar? ¿Hay algún ejemplo para seguir? ¿Hay alguna verdad para creer? ¿Hay alguna actitud para cambiar? ¿Hay alguna promesa para apropiarme de ella? Recuerda las otras preguntas que le podemos hacer al texto, las cuales te hemos enseñado en nuestro Redil.

Con base en lo que Dios te ha hablado a través del pasaje, pregúntate: ¿Qué voy a hacer al respecto? ¿Cómo lo voy a hacer? Trata de ser específico.

Ten ahora un tiempo para pedirle perdón al Señor por tus pecados. Mientras oras puedes escuchar esta canción:

También ora al Señor basado en lo que Él te ha hablado en Su Palabra y dale gracias. Puedes combinar esta parte escuchando una canción de adoración al Señor:

En este momento, ora por tus necesidades y las de otros (necesidades espirituales, relacionales, físicas, financieras, materiales, etc.). Puedes usar la canción instrumental que sigue como ayuda en tu adoración.

Termina dándole gracias a Dios por este tiempo devocional, y dándole toda la honra y la gloria que solo Él se merece. Escucha la siguiente canción instrumental mientras tienes este tiempo de adoración.

omun

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